Francisco
Ctibor adquirió la fábrica “Carbonier Frery y Portalíz” y su
horno Hoffman en el año 1905. Desde entonces Cerámicas Ctibor hace
historia en Ringuelet y La Plata.
Hoffmann
en la actualidad Patrimonio Histórico y Cultural de la ciudad de La
Plata desde el año 2014.
Una
visita al olvido. Un dato de vital importancia. “La
historia aún no ha sido escrita”,
Ringuelet nació en 1886 y antes el horno Hoffmann quemaba ladrillos
a granel. Allí empezó una historia que involucra a inmigrantes y a
su relación para con la ciudad de La Plata. Cerámicas Ctibor y un
horno que hoy comienza a revivir de la mano de la familia más
influyente de Ringuelet. Hablamos de los CTIBOR. Gracias a la
justicia y con la propiedad a su cargo, comienza a re fundar este
patrimonio histórico cultural de la municipalidad de La Plata: El
antiguo horno a vapor de producción en serie de ladrillos de modelo
Hoffmann y toda su historia olvidada resurge de las cenizas y empieza
una nueva historia patrimonial.
La
historia nos remonta al año 1882 cuando los propietarios de la
fábrica “Carbonier Frery y Portalíz” piden la autorización a
la municipalidad para construir el primero de los dos hornos que tuvo
la fábrica Ctibor en el esplendor de su producción aun en su
antigua dirección. Allí donde Ringuelet a penas era un apartado más
de tierra entre vías y estancias, entre hornos y acampados. Un lugar
extraño, sin mucha expectativa para el crecimiento. Dicha fábrica
estuvo activa hasta 1902, luego su producción mermó y quedo casi
inoperativa.
Nos
trasladamos más acá en la historia y la gran capital se establecía
en los primeros años de fundación, donde la inmigración ya era
parte del paisaje natural de la ciudad de La Plata. Y allí en 1905
un ingeniero checo: de estudios alemanes y que vino a la Argentina
escapado de la fiebre amarilla desde Panamá; que en el mundo era
medianamente conocido por su relación con el Ingeniero Eiffel
(creador de la torre homónima de París) ya que este participo en la
creación de la torre Eiffel de París, un ingreniero de gran
trayectoria que entra en nuestro país por el puerto de Montevideo,
aproximadamente dos años antes. Y gana la licitación de una obra:
el gran desagüe cloacal principal de la capital ciudad de La Plata,
que pasaría por calle 66 en la actualidad y terminaría desembocando
en la Ensenada, por aquel entonces. Al obtener semejante obra
Francisco Ctibor cae en la cuenta de que necesita ladrillos, entonces
adquiere en 1905 la fabrica de “Carbonier Frery y Portalíz” y su
horno Hoffmann, le agrega tecnología, invierte, contrata mano de
obra (en su mayoría extranjera) y empieza así una gran obra para la
ciudad. Y la fundación y crecimiento del barrio Ringuelet.
La
fabrica Ctibor es un ejemplo para la historia de la ciudad. Antes
del gran crecimiento de la zona fue una de las empresas emblemáticas
de la ciudad por su representación y desarrollo. Allí con toda su
producción y la cantidad de hectáreas que ocupaba 52 para ser
exactos. Cada una de estas hectáreas correspondía a la extensión
del territorio: cubría desde la calle 511, hasta la calle 532 y de
13 a 23, junto con el arroyo “El gato” a la vera del Camino
Parque Centenario de la provincia de Buenos aires y las vías que hoy
se encuentran desafectadas del Roca, que en otro tiempo llegaba hasta
Ferrari (lo que hoy es Coronel Brandsen). Por lo tanto los
movimientos que se registraban en la zona eran muchos. Una foto de
esto lo explica por si solo: 5 chimeneas, 2 Hornos Hoffmann con
capacidad de 500.000 ladrillos diarios a principio de siglo, 2 hornos
de llama invertida, 52 hectáreas de superficie, 250 operarios, 45
viviendas (dos todavía están en pie desde esa época que son las
que se encuentran en la calle 514 e/ camino Centenario y Camino
Belgrano), 2 secaderos naturales de 120 metros por 120 metros, 520
bocas en el horno mayor que producen 100 toneladas de ladrillos que
recorren hasta 2000 kilómetros por ferrocarril y un pueblo a merced
del producto de la arcilla y la modelación para construir inmuebles.
Hablamos de: “El ladrillo”.
Una
realidad asombrosa desde principios del siglo XX
52
hectáreas de producción nacional
Un fenómeno coyuntural
La
inmigración a comienzos del siglo XX fue un proceso que trajo
aparejado diferentes circunstancias y nuevas construcciones de lo
argentino. Aparecieron los clubes de barrio, se trajo la política
como medio de lucha, se pobló a la Argentina y nacieron nuevos
barrios y ciudades. El fenómeno CTIBOR, es una ejemplificación de
que esto sucedió de veras y aquí en la ciudad no pasó
desapercibido.
Museo
de la inmigración Capital Federal, Buenos Aires 2018, hall central
Don Francisco Ctibor, tenía entre sus dotes, la sana costumbre de producir en la zona con mano de obra extranjera, no tanto con ciudadanos argentinos. No es clara la teoría al respecto de esta práctica pero sí es uno de los hechos fundamentales que se nos advirtieron en el Museo del Ladrillo. A continuación dicha visita nos dio por resultado una visita a algo más grande: El Museo de la Inmigración en CABA, ubicado a la vera del Río de La Plata y al lado del “Almirante Irizar” ( ese barco tan emblemático que descansa allí al lado de la terminal de “Buquebus” y que nos recibe antes que al museo en su visita) . Allí pudimos comprobar que cada inmigrante que llegaba buscando acilo era anotado en un listado como posible mano de obra a emplear, después de algunas clases de ciudadanía argentina y un breve recreo de descanso en el Hotel de los Inmigrantes (hoy museo de la Inmigración). Y fuentes de la investigación nos aseguraron que allí el tal francisco CTIBOR asistía con asiduidad a aquella oficina de migración para reclutar personal. A cambio Francisco Ctibor les ofrecía hospedaje y trabajo para que se instale junto a su familia en las inmediaciones a la fábrica. En una zona que solo había por la época hornos y vías, nada más. El desierto que administraba don CTIBOR, fue expandiéndose por todo el perímetro de la zona a la fábrica y así Ringuelet empezó a crecer y a ser ese barrio que hoy es.
Hay
registros en la historia, solamente periodística, por lo que pudimos
corroborar donde lo marcan a CTIBOR como uno de los ciudadanos más
comprometidos con el territorio. Además de su profunda contribución
a la arquitectura de la zona por los ladrillos y sus hornos allí
ubicados. Hay registros de que ladrillos producidos allí en
Cerámicas Ctibor forman parte de la base de la catedral de La Plata,
en casa históricas del condado y de un faro en Puerto deseado, donde
han llegado los ladrillos CTIBOR.
Así
llegaban nuestros inmigrantes a la Capital Federal en busca de
nuevos rumbos
Continuar Creciendo
En
la semana martes y jueves de 15 a 18 nos reciben en el museo,
Verónica Ctibor y Cristina Avincetta, para contarnos parte de la
historia de la ciudad. Allí en la antigua casa del supervisor de la
vieja cerámica Ctibor funciona hoy el Museo del ladrillo. Un predio
que se encuentra en las tierras de Walmart La plata, o Walmart La
Plata instaló este súper hipermercado, en la época que construir
estos monstruos era moda y servicio. Hoy esta práctica a mermado e
involucra a estos negocios en temas de monopolio y hegemonía. Donde
en aquel estacionamiento casi sin usar en su totalidad, existe el
horno de ladrillos más famoso de la zona, que hoy la familia Ctibor
intenta a duras penas reactivar y revivir para su uso cultural e
involucrar más a la comunidad en la historia de Ringuelet y su
pueblo. Parte importante de la federalización de la gran capital de
la provincia de Buenos Aires, hablamos de la ciudad de La Plata.
Por Leandro Sciutto





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