La lucha es de todxs
Son 3.309 las personas que están en lucha y sólo piden a Vidal que no privatice Astillero Río Santiago.
Imagen de La Izquierda Diario.
"Ni privilegios, ni nada, sólo queremos ir a trabajar" -dice Antonio de 60 años y con tres generaciones familiares en Astillero.
Algunxs obrerxs como él, de esos que acumulan hernias de disco por trabajar con materiales pesados, se enfrentaron a la cruda realidad de tener el 50% del sueldo recortado.
Otros fueron a cobrar y salieron del cajero con $3000 pesos en la mano. A uno, particularmente, la semana pasada le dio un infarto. Pero también están lxs que no cobraron nada, y esa estrategia es de las más perversas, porque la discriminación de salarios tiene como objetivo producir divisiones internas y lxs trabajadorxs lo saben.
-Yo estoy hace 10 años, pero mi viejo trabajó 35 -dice Rafael, frente a la carpa de Plaza San Martín. Su mamá le contó que en la histórica permanencia iba con él a la fábrica a pasarle alimentos a su papá por el alambrado-. ¡Y voy a dar la vida peleando por Astillero! -sostiene sin dudarlo.
El gobierno de la Provincia de Buenos Aires, con María Eugenia Vidal a la cabeza, prefiere invertir en buques franceses en desuso y patrullas israelíes, mientras en Astillero se hubieran podido fabricar a mitad de precio.
Lo mismo sucedió con una embarcación denominada RO N°351, cuando las autoridades bonaerenses decidieron no recurrir al Astillero, que estaba a disposición para su reparación, y contrataron a una empresa privada.
Los periodistas de escritorio, bien pagos y a disposición de sus jefes, dueños de grupos económicos concentrados, lo único que saben decir es que "Astillero no produce", pero se olvidan de contar cómo, lxs funcionarixs públicxs de este gobierno son los que le impiden a la fábrica producir.
De esos periodistas que hablan ahogados del humo de su cigarro, y que poco salen a la calle, permítanse desconfiar siempre.
Al buque Eva Perón, que debía entregarse a Venezuela en octubre le falta sólo el 2%, pero no hay voluntad política para cumplir con contratos, proveer materiales de trabajo, pagar sueldos y garantizar condiciones laborales.
No podíamos esperar menos de un modelo de país en donde el Ministerio de Trabajo sólo puede aspirar a transformarse en una simple Secretaría.
El papá de Rafael le vio el tatuaje en la pierna y se emocionó "Astillero hasta la muerte", dice arriba del dibujo de la fábrica. Le dijo que se quiere hacer el primero de su vida, y está convencido de tatuarse la Fragata Libertad. Si, la Fragata Libertad se hizo en Astillero Río Santiago.
Hoy se van a realizar medidas de fuerza en varios puntos del país y conocer lo que de verdad está sucediendo con esta familia de 3309 trabajadorxs es un derecho, pero también, por comprensión histórica, debería ser una obligación.
Por eso, si ves trabajadorxs del astillero en la calle, que reclaman por lo que les corresponde, acercate, bancalos, escuchalos, porque no es joda que el astillero más importante de latinoamericana está en riesgo, como tampoco es una joda que la lucha popular organizada tiene que vencer.
Venció en los ´70, a fines de los ´80, en los ´90 y en 2001. Entonces ¿Cómo no vamos a resistir ahora?
Por Milagros Lagneaux


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